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La pancita de mi bebé: un sistema en desarrollo y adaptación.

Lo que pasa en la panza del bebé, se refleja en su carita y en su estado de ánimo. Conocer el funcionamiento de su sistema digestivo, que continúa desarrollándose y adaptándose fuera del útero materno, como también detectar los distintos síntomas de molestias, es clave para lograr su bienestar.

¿Cuál es el rol del aparato digestivo?

Dentro de la pancita de tu bebé, se encuentra una de las partes más importantes del cuerpo humano: el sistema digestivo. No sólo ejerce como órgano de absorción y secreción sino que también posee funciones de barrera inmunológica, de regulación hormonal y de defensa. Sin él, no podríamos obtener los nutrientes necesarios para crecer y mantenernos sanos.

Cuando el bebé nace su sistema digestivo está formado, pero poco a poco, continuará desarrollándose y cambiando, ya que, dentro de ti se alimentaba a través de la placenta, y a partir de ahora tendrá que hacerlo por sí solo. Durante este periodo de adaptación, se adquieren diferentes capacidades que determinarán la función de su sistema digestivo a futuro. Una nutrición óptima influirá de forma saludable en su desarrollo.

Llanto, cólicos, regurgitaciones… Qué hago!?

Seguramente has oído hablar muchas veces de los famosos cólicos del lactante, de la constipación y también de las regurgitaciones. Síntomas leves que suelen darse en hasta el 50% de los bebés en los primeros meses de vida.

Se trata de trastornos digestivos menores que se presentan en niños con un buen estado clínico y de desarrollo normal, atribuidos justamente a la inmadurez de su aparato gastrointestinal, y aunque en su mayoría suelen solucionarse espontáneamente o gracias a algún cambio en sus hábitos alimenticios, es necesario conocerlos para que no lleguen a interferir en su desarrollo.

Lo primero que debes hacer es mantener la calma, y consultarlo con el pediatra. Él analizará el cuadro de tu bebé, y te dará las recomendaciones adecuadas según el caso.

Nutrición temprana, clave de su bienestar.

Una nutrición adecuada en etapas tempranas es de vital importancia. La leche humana es uno de los factores clave en la iniciación y el desarrollo del sistema intestinal del recién nacido. Por esta razón, la lactancia materna es también la mejor alternativa para el manejo de los trastornos digestivos menores, y nunca debe suspenderse ante la presencia de alguno de estos síntomas.

En los casos en que la lactancia exclusiva no es posible, y el bebé se alimenta con leche de fórmula, el pediatra podrá indicar una especialmente diseñada para aliviar el malestar del bebé, y garantizar el aporte de nutrientes óptimos en cada etapa.

Ante cualquier duda o inquietud, consulta siempre a un especialista.

Fuentes:

  • El libro de los primeros 1000 días, escribiendo juntos el futuro de tu hijo.
  • “Human Milk Research”, en nutriciaresearch.com.